PREHISTORIA

PRIMEROS VESTIGIOS .
En la Prehistoria Antigua (800.000 al 5.000 a.C.) el hombre pasa de ser recolector y tallar la piedra (Paleolítico) a productor y fabricar recipientes de alfarería y útiles de piedra pulimentada (Neolítico).
El hombre paleolítico es nómada, vive en cuevas, abrigos o chozas, basando su economía en la recolección, caza y pesca.
En El Bierzo las primeras evidencias de ocupación humana son de homo heildelbergensis . Las terrazas del Cúa en Cacabelos han preservado algunas de sus herramientas, datadas entre 300.000-100.000 años.

CACABELOS Y EL TERRITORIO ASTUR
Los asentamientos y su entorno

A finales de la Edad del Hierro alcanzaron pleno desarrollo los pueblos prerromanos, siendo los astures los pobladores de nuestro territorio entre los siglos VI a. C. y I d. C. Destacaron por su fuerza y belicosidad, siendo uno de los últimos pueblos sometidos por Roma. Según Plinio, Astura se dividía entre trasmontanos, al norte de la Cordillera Cantábrica, y augustanos, al suroeste del río Esla (actuales provincias de León y Zamora hasta el río Cúa, en Portugal).
Aunque su origen debe rastrearse en un sustrato local, los astures semejaban en muchos rasgos y costumbres con los pueblos celtas. Su sistema de poblamiento en castros, generalizado por todo el Noroeste Peninsular, establecía asentamientos en altura provistos de muralla, foso o terraplén, controlando el entorno al tiempo que protegían sus viviendas. Éstas, de planta circular, se construían con piedra, madera y cubierta vegetal y en ellas convivían hombres y animales.
Muchos de los castros surgen hacia la mitad del siglo I d. C. para controlar y abastecer a las explotaciones mineras. Aunque poco a poco perderán sus funciones a favor de otros enclaves en el llano, donde poder pro-ducir excedentes agrícolas y ganaderos.
La vida cotidiana
La vida cotidiana en un poblado astur está encaminada a conseguir los alimentos y enseres necesarios para la existencia. Basados en una economía agrícola y ganadera de subsistencia, sólo los escasos excedentes se destinan al comercio con otros poblados.
Maestros en el trabajo del metal, realizan también numerosas piezas de cerámica para cocinar o almacenar alimentos.
De sus manifestaciones artísticas pocos restos nos han llegado.
RITUALES DE ENTERRAMIENTO
Los astures, al igual que otras culturas prerromanas, practicaban la incineración. Por los hallazgos arqueológicos y algunas descripciones romanas, sabemos que el muerto era quemado en una gran pira funeraria y sus cenizas depositadas en una urna de cerámica junto con algunas de sus pertenencias, armas, joyas y piezas cerámicas. Las tumbas se señalaban por túmulos de tierra o estelas de piedra.

LA CONQUISTA ROMANA

CONQUISTA Y ROMANIZACIÓN.

La conquista y posterior ocupación de este territorio traerá no solo nuevas formas de vida, sino también nuevos modos de explotación agrícola o minera y la creación y consolidación de vías de comunicación.
La conquista romana de la Península fue un largo y duro proceso al que puso fin Augusto durante las Guerras Cántabro-Astures (26 al 19 a . C.). En éstas participaron dos ejércitos romanos, el de la Citerior dirigido por el emperador y el de la Lusitania por Carisio. Instalados en campamentos que formaban una auténtica frontera al sur de la Cordillera Cantábrica (Petavonium, Asturica y Legio) sometieron a los pueblos del Norte combatiendo y pactando con los grupos indígenas que aceptaban unirse al Imperio.
La tábula de bronce descubierta en Bembibre desvela, precisamente, un edicto de Augusto producido durante estas guerras. La importancia del documento radica en la información que proporciona sobre la organización de los astures, además de aludir a la provincia Transduriana (hasta ahora desconocida) y mencionar otros pueblos indígenas, como susarros y gigurros.
División administrativa y vías de comunicación
Al finalizar las guerras los romanos reorganizaron el territorio para poder controlar a la población y sobre todo las explotaciones mineras. El territorio astur quedó englobado en el ConventusAsturum, con capital en Asturica Augusta. Nuevas divisiones llevarán a incluirlo en la provincia independiente de Gallecia.
Esta reorganización del territorio conlleva la dotación de una red de calzadas que facilita la explotación y el transporte de los recursos agrícolas y mineros, así como la comunicación con el resto de la Península y la integración en el Imperio.
La ViaNova , o ruta minera, se adentraba en la actual provincia de Orense. Fue inaugurada en el año 79, con una función eminentemente económica, ya que unía las explotaciones mineras. Hasta nosotros ha llegado llena de singularidades: se extiende entre una orografía imposible, posee más de 280 miliarios, es la más señalizada de todo el Imperio y destacan en su entorno viaductos y monumentos como Santa María de Entrimo, Santa Comba de Bande, el Monasterio de Celanova, torres defensivas, villas…
BERGIDUM FLAVIA.LA EDRADA.
En el siglo I d.C. surgen nuevos asentamientos en llano que cumplen una función intermedia entre las grandes capitales y el entorno rural, cuajado de numerosas villae o granjas agrícolas.
Los restos arqueológicos del yacimiento de La Edrada responden a un importante asentamiento romano del siglo I al V, que bien pudiera identificarse con la mansión viaria de BergidumFlavium . Aunque aún sigue guardando muchos secretos, parece tratarse de un importante centro administrativo, con unos habitantes muy romanizados y vinculados a la aristocracia, como revelan los numerosos testimonios epigráficos.
Actualmente La Edrada es un interesante yacimiento visitable, localizado junto al cementerio. Se le calcula una extensión de unas 31 ha .y, si bien sus orígenes pudieron ser los de una mansio (serie de establecimientos que dan servicio a la vía), sucesivas campañas arqueológicas han puesto de manifiesto la existencia de una organización urbana más acorde con un enclave importante. Así, descubrimos potentes muros relacionados con edificios públicos, estructuras de habitación, restos de pintura mural, baños, una cloaca, inscripciones epigráficas y multitud de cerámicas y vidrios.
Entre los romanos, la escritura fue signo de distinción, manifestación de lujo y expresión de poder. En BergidumFlavium, familias y ciudadanos influyentes dejaron constancia de su quehacer, sentimientos o creencias en las inscripciones, grabando sus nombres propios, de poblaciones y de dioses del panteón indígena y romano. El pueblo romano permitía gran libertad de cultos. Astorga (Asturica Augusta) era la sede del culto al emperador para el convento astur. Adorar al emperador facilitaba la integración y el ascenso dentro de las élites locales; en Bergido Flavio encontramos lápidas y aras que dejan constancia del politeísmo que practicaban. Se adoraba a los dioses romanos Júpiter, Ninfas Camenas y Lares; a los dioses asimilados, como Tutela Bolgensis, y a las divinidades indígenas como la Diosa Degantia. La pervivencia de los cultos locales se justifica por el lento proceso de romanización de los pueblos indígenas
LA CRISIS DEL IMPERIO.
La caída del comercio, la crisis monetaria, la decadencia del gobierno y del ejército llevan al empobrecimiento de las ciudades y a la crisis del mundo romano, iniciando la transición hacia la Edad Media.
Las ciudades, ante el aumento de la inseguridad, se pliegan sobre sí mismas y levantan poderosas murallas para protegerse de los pueblos invasores germanos. Del siglo III son las murallas de Lugo, Astorga y Castro Ventosa.
En el siglo V los suevos y vándalos siembran la destrucción en tierras bercianas y Gallaecia. En el siglo VI los visigodos anexionan el territorio y establecen nuevas formas de organización social y religiosa.
No obstante, Castro Ventosa, con sus potentes murallas, se mantendrá durante siglos como la capital del Bierzo.
BERGIDO.CASTROVENTOSA

Castro Ventosa es un oppidum o asentamiento fortificado, considerado uno de los castros más importantes del Noroeste Peninsular.
Poblado desde el Bronce Final llega hasta los primeros siglos de la Edad Media , identificado históricamente con la Bergida prerromana y con la ciudad medieval denominada, indistintamente, Bergido y Ventosa.
De su organización interna poco sabemos y, en la actualidad, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas realiza un proyecto de investigación arqueológica en el castro.
El vestigio más llamativo de Castro Ventosa es su muralla. Construida hacia finales del siglo III o principios del IV d. C., conserva 1.136 m .de perímetro, muros de 4 m . de espesor y 8 de altura, 14 torreones y dos puertas de acceso, la Puerta del Sol (aún enterrada) y la Puerta del Viento. Éstas, orientadas al este y oeste, hacían que los caminos coincidieran con la dirección de la vía Augusta y la vía Nova.
La muralla de Castro Ventosa está declarada Monumento Histórico desde 1931 y constituye hoy uno de los mejores.

EL NACIMIENTO DE CACABELOS

Un nuevo mundo se abre en el medievo. Desde el siglo X son frecuentes las luchas por los terrenos y los tronos y las fundaciones religiosas, apoyadas por los regentes, sirven para fijar las estructuras de población y los sistemas de producción. Fruto de este reparto de tierras y fundaciones monásticas se van consolidando los núcleos de población. Surgen, también, nuevos caminos que facilitan el desarrollo de los municipios y, entre ellos, el de Santiago se convertirá en una importante vía de penetración de ideas y gentes, a las cuales hay que dar acogida y refugio, no solo para el cuerpo sino también para el espíritu.
Durante el dominio visigodo Castro Ventosa continúa como capital del Bierzo hasta el siglo VII. Sin embargo, a comienzos del siglo VIII el ejército musulmán llega a la Gallaecia siguiendo la vía romana y asola el territorio. Castro Ventosa comienza una lenta decadencia y progresivo abandono a favor del burgo o villa de Cacabelos. El castro nunca más vuelve a repoblarse, autorizando Alfonso IX en 1210 su arrasamiento y el empleo de la piedra en la construcción del Monasterio de Carracedo.
El nacimiento de Cacabelos y la prosperidad medieval
El nombre de Cacabelos aparece por primera vez a finales del siglo X y, en 1108, la Historia Compostelana (año de 1108) atribuye a Diego Gelmírez, obispo de Santiago, la repoblación y la consagración de su iglesia. Cacabelos conoce desde entonces su máximo esplendor, construyéndose puentes, fuentes, hospitales para peregrinos -como los de San Lázaro y Santiago y Sta. María de la Plaza , levantada en estilo románico, apenas ha llegado a nuestros días.
Los señoríos dominan la economía medieval, eminentemente agropecuaria, aunque no son ajenos a las influencias llegadas por el Camino de Santiago que facilitan, en gran medida, la plena configuración de muchas de las villas bercianas. A finales del S. XV Cacabelos se integra en el Señorio de los Marqueses de Villafranca.
Pocos restos quedan del Cacabelos medieval. De la iglesia de Santa María que fundó Gelmírez, tan sólo el ábside. Del puente sobre el Cúa unos restos en su margen izquierda. Del urbanismo, su estructura en espina de pez, la Calle de Santa María y Las Angustias que corres-ponden al Camino de Santiago. En los extremos se localizaban las puertas de la cerca, la de Cimadevilla y la de San Andrés. Existe constancia también de un barrio judío desde el siglo XII hasta 1492.
El Camino de Santiago
El Camino de Santiago en Cacabelos recorre cinco Km. hasta Pieros. Las villas se vuelcan en la acogida al peregrino surgiendo albergues, hospitales, ermitas e iglesias. La buena asistencia y el fácil paso que ofrece el Cúa a través de su puente mayor, convirtieron a Cacabelos en un punto de referencia fundamental en el Camino Francés, de ahí que todos los itinerarios de peregrinación importantes lo citen como final y principio de etapa.
Acoger al peregrino
El Camino de Santiago es mucho más que un camino, es una vía de introducción de ideas y culturas. Nexo de unión con el resto de Europa, ha facilitado el crecimiento y desarrollo de los municipios por los que pasaba. Pero nada sería del Camino sino fuera por las gentes que lo recorren. La atención al peregrino ha sido desde el medievo la razón de ser de muchos pueblos. Es aquí donde la figura del peregrino toma cuerpo, su camino independientemente de sus motivaciones y objetivos se convierte en la mejor propaganda para los municipios por los que pasa, de la atención que a ellos les demos dependerán las opiniones que sobre nosotros se viertan.
Edad Moderna

Cacabelos en la Edad Moderna es una villa rica, con una población de casi 1.000 vecinos sólo superada por Villafranca. La economía eminentemente agrícola goza de gran esplendor, a pesar de que el poder y las tierras continúan en manos de los señores, sobre todo del Marqués de Villafranca y de los monasterios.
El desarrollo de las industrias del metal y los tejidos, las mejoras económicas y el auge del comercio en sus ferias y mercados locales, motiva ciertas mejoras sociales que conllevan el desarrollo y la renovación urbana. De las ferias, que dan salida a los excedentes agrícolas y ganaderos, destacan las de San Miguel, San Marcos y San Bartolomé y, en relación al Camino de Santiago, Cacabelos dispone desde el siglo XVI de tres hospitales, a los que se unirán poco después los de Alfonso Cabirto y el de Santa Catalina.
La nobleza hidalga se encarga de realizar las transformaciones urbanas que han llegado hasta nuestros días. Son las casas palacio o casas solariegas de la Calle de Santa María y las Angustias. Su singularidad forma parte de la arquitectura más artística del Bierzo, siendo el símbolo más claro del poder de las familias. De corte austero y excelente sillería, la decoración se centra en la fachada principal, donde se sitúa la puerta de acceso a carruajes y, sobre ella, la balconada con el escudo de armas.
Toda esta prosperidad, sin embargo, se verá muchas veces truncada por sequías, hambrunas o epidemias. Durante el Antiguo Régimen, Cacabelos y El Bierzo, en general, viven un panorama de desigualdades sociales y económicas entre coyunturas de bonanza y regresión, sucediéndose momentos de recuperación demográfica, como la experimentada a finales del siglo XVII, y situaciones críticas como la Guerra de Sucesión de 1702-1713.