Pondus de cerámica romano
Una vez elaborado el hilo ya puede ser utilizado para diferentes tareas. Una de las más importantes y arduas es el tejido, es decir, realizar una tela a partir del hilo. Para ello se necesita que varios hilos se entrecrucen unos con otros, divididos en dos tipos. Uno de ellos, llamado urdimbre, será el que lleve una dirección longitudinal. El otro, en dirección transversal, se llama la trama. El inicio del textil parece, a partir de los estudios científicos realizados hasta el momento, que surge a raíz de los trabajos de cestería, que siguen un sistema muy parecido.
Además del hilo, para conseguir una tela se necesita un telar. Existen diferentes tipos: de tablillas, de suelo, vertical, etc. Cada uno de ellos permite realizar diferentes tipos de telas, incluso con combinaciones entre ellas.
La pieza del mes de agosto es una pesa de un telar vertical romano. Las pesas permiten tensar cada uno de los hilos de la urdimbre para facilitar la inserción de la trama. Estas pesas, también conocidas como pondus, se realizan en cerámica, normalmente con un único orificio por el que pasará el hilo de urdimbre. Son elementos que aparecen de forma muy recurrente en los yacimientos arqueológicos, ya que un solo telar puede tener más de una docena. Son uno de los restos que permiten acercarnos a la elaboración del textil en tiempos pasados, ya que muchos de los elementos de los telares son perecederos y los hemos perdido con el paso del tiempo.
En este caso, la galería muestra también una reproducción de un telar romano realizado por la Asociación Cultural Boquique, donde se puede ver en la parte inferior las pesas o pondus.