Hendedor de cuarcita de las terrazas del Cúa

Un hendedor es una de las primeras herramienta prehistóricas que creó el ser humano. En África, la cuna de la humanidad, aparecieron por primera vez hace unos 1,6 millones de años. En el caso de la Península Ibérica, se generaliza su uso durante el Achelene (Paleolítico inferior: 250-600 mil años a.E.C.) y perdura en la zona norte hasta una parte del Musteriense (Paleolítico medio 250-35 mil años a.E.C.).

El uso principal de este útil prehistórico se vincula con dos tareas fundamentales: la carnicería y el trabajo con restos vegetales. En el primer caso, el filo transversal permite cortar cartílagos y tendones, así como otras zonas de los animales, mejorando la eficiencia en la obtención de carne, grasa y otros restos. En cuanto a los restos vegetales, el decortezado de los árboles o la elaboración de artefactos de madera serían las tareas más frecuentes. Tanto la morfología del filo transversal, como el peso y las dimensiones, serán los responsables de su éxito.

En el caso de este hendedor, clasificado como tipo II según las categorías de Tixier, se recogió en las terrazas del río Cúa. Está elaborado en cuarcita y es uno de los restos arqueológicos más antiguos depositados en el Museo Arqueológico de Cacabelos.

Depósito del Museo de León