Cerámica de Talavera en Cacabelos

La cerámica es uno de los materiales que se recogen con mayor asiduidad en los trabajos arqueológicos, ya que a su uso frecuente a partir del Neolítico se une su resistencia a los procesos erosivos. Además, es mucha la información que podemos obtener a partir de su estudio, como son datos de interés económico, social, cultural, cronológico y de formación del registro arqueológico.

Esta pieza del mes es un plato cerámico fragmentado por un proceso de cuarteado. Se enmarcaría en el grupo de las “lozas”, que se caracteriza por estar formado de dos materias distintas. Por un lado, estaría el barro cocido del interior, en este caso de tonalidades ocres. Por otro lado, se encuentra el vidriado externo de color blanco que le da el característico color blanco de estas producciones. Esto permite que la superficie sea muy poco porosa, impermeable a los líquidos y fácil de limpiar, por lo que se utilizó, muy frecuentemente, como vajilla de mesa.

En el caso de esta pieza en concreto, estaríamos ante una producción típica de la “cerámica de Talavera”, localidad castellanomanchega en la que se encontraban los talleres. La decoración en color azul representa un motivo vegetal y se enmarca en la “serie de adormidera” elaborada desde mediados del S.XVIII hasta principios del S.XIX.

Pieza depositada por el Museo de León