Fusayola decorada de la Edad del Hierro

Este mes presentamos una pieza con una morfología circular, no muy espesa, y con una perforación central. Los objetos con estas características han sido considerados tradicionalmente, en Arqueología, como fusayolas.

Las primeras fusayolas en la Península Ibérica se detectan, al menos, desde el Calcolítico, perdurando su uso hasta, prácticamente, la actualidad. De hecho, en la colección etnográfica del museo, también tenemos este tipo de piezas. Estos objetos, unidos al huso, permiten una mayor uniformidad, resistencia y finura del hilo durante su producción, lo que supuso un gran avance tecnológico en el hilado.

Las fusayolas encontradas en yacimientos arqueológicos se han realizado, por lo general, en cerámica y piedra. En el caso de esta pieza que presentamos para mayo, se ha realizado sobre una pizarra de color oscuro, con un pulido para mejorar la morfología, una perforación central y una decoración de puntos alrededor de la misma. En cuanto a las dimensiones, es una pieza que mide 46 mm de diámetro, 11 mm de espesor y pesa unos 41 g.

Este tipo de piezas aparecen en otros conjuntos arqueológicos de la Edad de Hierro en el noroeste peninsular, como es el caso del yacimiento de La Peña del Castro (La Ercina, León), el Castro de Caravia (Caravia, Asturias) y el Castro de Viladonga (Lugo), donde incluso pueden verse también esas decoraciones de puntos.